Luis Alberto Alarcón Irigoyen
Presidente, Socio Fundador y Director General
DerFin
RELACIÓN EXITOSA:
AUTOMOTIVACIÓN – IMPULSOS
MOTIVADORES
La automotivación es indispensable para cualquier proyecto
de vida en todas sus ramas: personal, profesional, espiritual, social, etc.
Si nosotros no vemos la forma de superarnos, de retarnos a ser
mejores nos quedamos estancados, claro que un entorno con empuje ayuda mucho a generar un efecto en cadena de motivación.
Ahora, hay que tomar en cuenta en el momento de la contratación
que esa fuerza de aliento a trabajar depende mucho de la formación y educación, además del carácter personal.
Como Director de DerFin, este perfil de gente motivada siempre
ha sido buscado ya que somos una empresa «Boutique» en la que
es muy importante tener motivación intrínseca, para generar un
ambiente laboral eficiente y tener resultados favorables, sin tener
que sacrificar tiempo para generar motivación en el equipo.
Lo que a DerFin le corresponde es: generar un entorno y políticas
internas que ayuden a que la motivación vaya en «Crechendo».
¿Y cómo se logra eso?
Antes de entrar en ese tema, me gustaría explicar más ampliamente la relación de automotivación con impulsos motivadores (relación directa de eficiencia). Si un empleado que ya tiene esa característica y se le ofrece un plan favorable de trabajo, sus resultados
serán mayores a los esperados.
¿Por qué?
Cuando tienes en tu equipo de trabajo a personas que están generando nuevos proyectos o nuevos productos y tú los apoyas
con esa creatividad, (ofreciendo los impulsos motivadores) esas
inquietudes, de siempre hacer más o crear, tienen como resultado
un ambiente empático que en su mayoría genera más motivación.
Es aquí donde la relación de los impulsos motivadores hace que
ellos se comprometan más, pues existe un apoyo desde la Dirección que da la certidumbre, que al final, aunque los proyectos no
sean del todo eficientes, se tomó en cuenta la participación del
funcionario sin cuartar la creatividad (eso sucede mucho en las
empresas grandes porque existe un protocolo de presentación de
proyectos).
En DerFin podemos hacer esto posible porque somos pocos funcionarios, tenemos que estar siempre en movimiento y avanzando,
por lo que no nos podemos dar el lujo de tener fugas de tiempo, de ideas y desgaste en estar detrás de la gente motivándola.
Por eso, para DerFin es muy importante tener esos generadores
de impulsos para que siempre estemos en funcionamiento todos,
sin pretextos y en un ambiente favorable. Entonces los resultados
también empiezan a ser cuantitativos.
Específicamente en DerFin tenemos una estructura de trabajo
flexible, ya que nos lo permite nuestro número de empleados a
diferencia de una empresa transnacional que por fuerza tiene que
manejar la estructura de su corporativo internacional.
Por ejemplo: Si el empleado tiene un día complicado para presentarse en la oficina podrá trabajar haciendo «home office», o
también si es el caso de que su hijo no fue a la escuela por “x” circunstancia, no hay problema, puede llevarlo a la oficina.
Este tipo de flexibilidades hace que el empleado se sienta apoyado
y no altamente presionado o frustrado, (cabe mencionar que ese
tipo de privilegios sólo los tienen los niveles ejecutivos en las empresas transnacionales). Entonces, su forma de trabajo fluye sin
truncar o retrasar ninguna atención al cliente o en su caso a sus
proyectos; como consecuencia siempre estará enfocado y comprometido a su trabajo sin pretexto alguno y superará expectativas. El ausentismo es cada vez más alto en las empresas por este
tipo de situaciones que además resultan un costo para la empresa.
Otro impulso de motivación es cuando llega la hora de tomar vacaciones, en DerFin lo manejamos a solicitud de cada empleado,
aquí no hay un plan vacacional programado directamente por el
área de RH, aunque desde luego cuidamos que no haya abusos.
Creemos que esto genera una satisfacción laboral para el empleado y se traduce otra vez en un impulso motivador.
Adoptamos hace años la vestimenta casual pero inteligente que
permite una disminución en el costo del vestido y nos da mayor comodidad al realizar las actividades. Si hay que salir a la calle
a visitar a un cliente, entonces si se pide la formalidad que va de
acuerdo a nuestro giro financiero.
Ahora la parte que a todos nos gusta, la compensación monetaria. Éste es de los impulsos que todos buscan, pero son los más
difíciles de ofrecer porque en general, nuestra formación como
idiosincrasia mexicana tenemos la idea de trabajar sin el menor
esfuerzo y ser conformistas (mediocres), entonces cuando no hay
motivación, se quedan estancado y no reciben compensaciones.
Es aquí cuando los funcionarios se dan cuenta que, si están automotivados y tienen los impulsos motivadores, pueden recibir muy
buenos beneficios económicos dependiendo de su desempeño.
Necesitamos gente motivada y que genere ingresos. Yo les digo:
“necesitamos caballos que ayuden en equipo a jalar la carreta, sin
ellos no nos movemos, permanecemos estáticos”. Por lo tanto, al
contratar tenemos que tomar en cuenta que la persona tenga esa
actitud agresiva orientada a la generación de ingresos, a las ventas,
porque son hábitos adquiridos desde un principio y nosotros no
perdemos tiempo en formar.
Por lo mismo manejamos un sueldo base más comisiones mensuales agresivas y sin tope. En mi experiencia este tipo de impulso
ayuda mucho a generar más productividad porque el resultado
para ellos es tangible y siempre están concentrados en triunfar.
Concluyendo, los beneficios resultan siempre en generación de
ventas y multiplicando el valor de las personas. Es muy importante tener gente automotivada y automotivadora. No es fácil, pero si
es posible.




