Carlos Agami
CEO
Agasys
PELEANDO LA MISMA GUERRA
El momento por el que atraviesan las empresas actualmente,
influenciadas por el cambio constante del contexto, han llevado
a estos grandes organismos a replantearse muchas preguntas que
tal vez se daban por entendidas en un principio.
Cada vez es más constante manejar temas de outsourcing ofreenlace, incluso la incursión en el mundo laboral de los Millenials que
en los últimos años han sido todo un fenómeno en las empresas,
sin embargo, por sus características representan elementos volá-
tiles y en algunos casos catalogados como poco comprometidos,
que poseen una clara tendencia al cambio y no creen en las estructuras, lo que dificulta su permanencia prolongada en las organizaciones donde se emplean.
Todas estas situaciones han contribuido a un desapego rotundo
del colaborador con la empresa, debido a que no se crean vínculos
de identidad, es entonces cuando debes de estar preparado para
responder a la pregunta que sin duda te hará hacer conciencia
nuevamente de tus objetivos como empresario.
¿Y por qué debo de seguirte?
Para lograr un vínculo con nuestros colaboradores debemos de
reconocer que, en la mayoría de los casos, las empresas están
constituidas por al menos 3 generaciones (Baby Boomers, generación X y Millenials) y que sus necesidades son distintas, por lo
que debemos de responder de acuerdo a ellas.
En cualquiera de los casos la respuesta seguramente no recaerá
en un mayor sueldo, y no debería de ser así. Lograr un equipo de
colaboradores apasionados, comprometidos, leales y que, sobre
todo, quieran pelear la misma guerra junto contigo, es la relación
ideal que todo empresario debería buscar, para lograrlo deberías
de tener presente las siguientes recomendaciones:
- Define muy bien “Que guerra quieres pelear”, que no
es otra cosa que, buscar el porqué de nuestra existencia como empresa. Piensa, analiza y recapitula si esa razón realmente te motiva,
si lo que estás haciendo hoy fue por la misma razón por la que
iniciaste tu negocio, reflexiona sobre si te satisface, se lo suficientemente honesto y humilde para auto-cuestionarte, solo de esta
manera podrás transmitirlo a tu colaborador.
Una vez que tengas clara la guerra que quieras pelear verifica que
sea permanente en el tiempo, que se traten de batallas constantes
pero encaminadas a un mismo fin, donde sólo se replanten estrategias y herramientas, debe de ser suficientemente poderosa para
estar vigente independientemente de lo que pase en el entorno. Si realmente estas comprometido con tu propia guerra, no contrates personas por sus habilidades y aptitudes, hazlo por su actitud, - su personalidad y sus valores que vayan de acuerdo con tu empresa, ese es parte del ADN de Agasys; solamente metes a pelear
- contigo a aquellos que de verdad quieren pelear la misma batalla
- que tú, si no lo haces de esta forma se quedarán en frases hechas
- escritas en una pared o un cuadro de la oficina ¿tú qué buscas?
- Dale importancia a la trascendencia de tu talentohumano. Ofréceles la oportunidad de dejar una huella. Existe un
dilema que tal vez pueda sonar como contradicción con lo que
las empresas esperan de sus empleados. Por una parte, esperan
que las reglas se cumplan y todos guíen sus acciones en función
de una estandarización; por otra parte, pretenden brindarles la
oportunidad de innovar y sugerir ideas que marquen su estancia
en la empresa. Ambos intereses no tendrían que contraponerse.
Es un hecho que la estandarización forma parte de toda empresa
bien estructurada, que tiene procesos para que todos los involucrados vayan por el mismo camino, si no fuera de esta manera
trabajarían como individuos y no como un equipo de trabajo. Sin
embargo, debemos encontrar un balance para dar opción a nuestros colaboradores para que aporten nuevas ideas, pues crearíamos una empresa estática que no se va a adaptar al mercado que
está cambiando todo el tiempo “Lo único constante es el cambio”
y debemos de ser flexibles ante él.
Lo importante es que como líder establezcas y comuniques las reglas claras desde un principio, comunicándoles el impacto en su
batalla, pero que al mismo tiempo abras un canal por el que el
colaborador pueda exponer sus sugerencias y aportaciones.
A partir de este punto surge un tercero que considero uno de los
más primordiales para darle valor al colaborador como el recurso
más importante de la empresa, y con ello acrecentar el nivel de profesionalismo y productividad en ella. - Combate la indiferencia. El primer deseo del ser humano es sentirse importante, saber que le interesamos a alguien
más. El castigo más duro es la indiferencia, aún más que las agresiones.
“El impulso más profundo de la naturaleza humana es el
deseo de ser importante”,
John Dewey, Filosofo norteamericano.
Hacerle notar a tu colaborador que es importante su aportación
y con ello motivarlo para que se desarrolle profesionalmente no
es una tarea fácil, existe una frase que seguramente has escuchado “Si a mi jefe le vale, a mí más”, ¿cómo llegamos a esto? por
la sencilla razón que existe, o hacemos sentir indiferencia ante
la labor que desempeña cada uno de los empleados, generando
que trabajen mecánicamente y no con la pasión que su trabajo le
debería representar.
La realidad es que es muy complicado poder reconocer, mostrar
interés, y sentimiento de trascendencia para todos nuestros colaboradores cuando tenemos plantillas de 100, 500, 2000 colaboradores o más, darle su lugar a cada uno no resulta una tarea fácil.
Éste es uno de los retos más grandes como líder, ¿cómo hacer para
que un equipo cumpla con sus estándares, pero que tenga oportunidad de aportar nuevas ideas, y que además él pueda notar que es
un elemento importante para la empresa y que lo puedas voltear
a ver?
Definitivamente creo que es a través de un feed back ya sea para
felicitarlo o mostrándole algún error, la idea es demostrarle la
atención e interés debido a su persona y a su trabajo con la empresa.
Un ejemplo que usamos frecuentemente en Agasys por el core del
negocio es que, si uno de tus colaboradores asiste continuamente
a su puesto con una playera del algún equipo, sin el uniforme correspondiente y nadie le dice nada, su sentimiento no será de comodidad o superioridad, si no de indiferencia, pensará que nadie
ha notado o no importa cómo asiste a trabajar.
Sin embargo, no podemos sentenciar a los líderes de personal por
no notar estos detalles, sus acciones y el empeño de su trabajo de
todos los días y el de los empleados a su cargo, pues la realidad es
que en muchas ocasiones no están a su alcance todos ellos, puede
tratarse de un tema de proximidad o cantidad, lo que impide tener
un certero conocimiento de lo que realiza y cómo se comportan
cada uno.
Hay una diferencia entre la indiferencia
y la ignorancia.
Con la indiferencia sabes que sabes, pero no te importa o no haces
nada; mientras que en la ignorancia no sabes que no sabes. En
nuestra experiencia con SMI Retail14 nos hemos encontrado con
dueños, directores, jefes y supervisores que al no tener información suficiente sobre lo que hacían sus empleados y sobre lo que
sucedía en sus tiendas, no tomaban mayores acciones para sus
colaboradores, ignoraban que no sabían situaciones que sucedían
en sus sucursales; lo mismo sucedía con MAC (Sap Business One),
existen elementos medibles sobre el personal que podemos conocer pero es responsabilidad de cada líder tomar acciones ante ello,
puedes decidir si quieres ser consciente y actuar de acuerdo con
los resultados o si quieres ser indiferente.
Una vez reflexionando estos puntos entonces puedes responder
seguro y certero ante el cuestionamiento y, sobre todo, ponerte de
lado de tu colaborador.
¿Por qué debería de seguirte?
Porque es una guerra en la que creo, con la que estoy convencido,
que me permite sentirme importante y trascender.
En una empresa cada posición que existe, existe porque se requiere, nuestra área de oportunidad es que no les comunicamos
claramente la batalla por la que peleamos y no les recordamos la
importancia y necesidad de su posición; cuando esto suceda cada
uno encontrará su rol en el juego, buscará la ejecución y la estrategia para aportar y trascender dentro de la empresa, con la pasión
y compromiso que tu guerra tenga que pelear.




