Abraham Bleier Filkelstein
Director General
Grupo Garabatos
LIDERAR CON EL EJEMPLO
El liderazgo puede definirse de muchas maneras, yo lo veo de
dos formas o puedes empujar a la gente estando siempre detrás de
ellos o puedes ir delante mostrando el camino y haciendo que la
gente empuje duro incluso al mismo líder.
Esto da como resultado entender que quien debe mostrar empuje,
ambición, carácter, empatía, solidaridad y sacrificio primero es el
líder. El ejemplo de coraje me parece un factor clave para motivar
a tu gente, es el primer punto amén de tus habilidades. Cuando
tienes un ser ejemplar delante de ti, el motor es mucho más potente y tanto te compromete como motiva a no ser ni hacer menos
que él. La frase que siempre tengo presente en mi mente es: El
ejemplo es una orden en silencio…
Aquí podríamos hablar tanto de operaciones como de actividades
gerenciales. Voy a poner el ejemplo de un negocio de restaurantes,
existe la operación dentro del mismo donde tú como líder (en
cualquiera de los niveles) marcas la pauta y a partir de ahí tus
colaboradores te siguen. Un ejemplo es la actitud con la que enfrentas cada una de las miles de situaciones que plantea tu trabajo,
un cliente molesto por algo donde podrías enfrentarlo y ser nada
empático con la consecuente pérdida del mismo siendo tú quien
gana en ese momento, pero es el negocio y tu liderazgo quien pierden a la larga. No es así cuando entiendes lo que él siente y a toda
costa, aun por sobre tu soberbia, resuelves y le das una solución
haciéndolo sentir que te importa, que es el motivo por el que el
negocio existe y que no importa cuánto él tenga o no la razón, ésta
será su casa y siempre será bienvenido.
No hablo de sumisión o darle por su lado, hoy entender cuáles
son tus puntos diferenciadores es importante y en los negocios
como el nuestro es precisamente el «Servicio» y la «Calidad». Antes, si tú ibas a un restaurante y te daban comida de calidad, aun y
cuando el servicio no fuera bueno regresabas y viceversa, aunque
la comida no fuera especial pero el servicio sí regresabas, hoy en
día estas dos características son el mínimo que deberá tener tu
negocio para que el cliente siquiera te voltee a ver.
Cuando tú como líder mandas el mensaje a la organización, éste
permea hondo en tu gente y aunque tú no lo veas, éste se refleja en
cada decisión que deben tomar día a día.
Hay un poema hermoso que habla de “Cuando creías que no te
veía…”, se refiere precisamente a cuando tus acciones hablan más
que mil palabras. Los colaboradores, al igual que los hijos, muchas veces no escuchan cuando les hablas, pero lo que ven en el
Líder, su ejemplo, la respuesta ante las adversidades, su actitud,
etc., en la mayoría de los casos es lo que realmente cala en los demás siendo el ejemplo a seguir.
Siempre digo que en Garabatos los intereses se negocian, los valores nunca. Cuando yo contrato a alguien dentro de la organización, un punto muy importante son los valores, claro que su conocimiento sobre la especialidad en cuestión es importante, pero
si es alguien sin escrúpulos cuya honestidad está en duda, puedo
sin temor a equivocarme, decir que después de un tiempo traerá
conflicto y problemas a la organización. Es por esto que las pruebas de confianza son hoy una herramienta muy importante amén
de saber un poco más del pasado de las personas y su andar por
sus anteriores trabajos.
El trabajo es difícil y duro, y la forma en cómo enfrentas tus decisiones y disyuntivas dará diferentes resultados como líder. Si
cuando hay mucho trabajo y tu actitud es negativa (estoy harto,
ya me cansé, no he parado ni un segundo, etc.) lo que terminarás
reflejando es una negatividad que notará tanto tu cliente como tus
compañeros y subordinados. Pero si, al contrario, tu actitud sobre
el mismo trabajo aun y cuando sabemos que es pesado, cansado
y requiere un esfuerzo extra es positiva (ya sé que están cansados,
pero han hecho un gran esfuerzo, entiendo que no hemos parado
hoy, pero miren que maravilla, nuestros clientes salieron con una
gran sonrisa, etc.) esto hará un clima mucho más agradable y permitirá tener mejores resultados.
«Actitud» tanto en la vida como en
el trabajo hace la gran diferencia.
Valores, una palabra que envuelve muchos secretos y me refiero
a secretos porque al primero a quien rendimos cuentas todos los
días por la mañana al mirarnos al espejo es a nosotros mismos, a
ti no te puedes mentir. Muchas veces he tenido que tomar decisiones difíciles aun por sobre el interés del negocio, y éstas mandan
un mensaje muy fuerte y claro a nuestros colaboradores porque
saben que con los valores no se negocia.
Una vez un gerente que tenía ya muchos años con nosotros le dio
un aventón a una colaboradora para que pudiera tomar su transporte, el trabajo ya había terminado y estaban fuera del negocio,
pero él trato de propasarse y le faltó el respeto a ella, al día siguiente nos enteramos y fue entonces que tenía que tomar una decisión
nada fácil, perder a un colaborador que tenía mucha experiencia y
que además era el líder de la unidad con las consecuencias que ya
sabemos. Era difícil, pero sabíamos que dejar que algo así pasara
sin una consecuencia sería nefasto para la imagen y los valores
que siempre habíamos predicado, por lo que tomé la decisión de
despedir al gerente. Me dolió mucho porque llevaba ya mucho
tiempo con nosotros, pero como lo dije anteriormente: “En Garabatos los valores no se negocian”.
De la misma manera alguien que ha robado debe salir de la organización sin la menor oportunidad. Existe una frase que comparto siempre y que tiene una profundidad muy especial: “El día que
le faltes el respeto al negocio no te sorprendas cuando el negocio
te falte el respeto a ti”.
Hay veces que debemos tomar una decisión muy difícil, la disyuntiva de decidir incluso por sobre la familia, y aquí es donde se
debe entender que si hay negocio la familia estoy casi seguro estará bien, pero si el negocio está mal, no estoy seguro que la familia
esté bien.
Crecimiento dentro de la organización: Todos nuestros colaboradores saben que en Garabatos se puede crecer, y dependiendo de
cada puesto hay más o menos oportunidades, pero en definitivo
la actitud, la entrega y el talento sumado a una constante capacitación dan por resultado oportunidades de crecimiento. Esto ayuda
a fomentar la lealtad que ha sido uno de los grandes aciertos del
grupo.
A medida que hay menos rotación es claro que los costos de cambiar a las personas y comenzar de cero bajan mucho, además a
medida que los colaboradores conocen más a profundidad el negocio, toman decisiones más acertadas y orientadas tanto a los
valores como a las necesidades del mismo. Cada negocio es diferente, pero nos hemos dado cuenta que hemos creado una gran
escuela.
Siempre comento que en nuestra organización las personas son
«Seres Humanos», no un número. Tratar a las personas con respeto, no hacer a los demás lo que no te gusta que te hagan, tratar
de entender a quién tienes enfrente antes de emitir un juicio y
mucho más, son acciones que trato de tener presente y transmitir
a los líderes de cada área de la organización. De esta manera los
colaboradores confían en la organización porque saben que nos
importan, la conexión que esto crea entre los diferentes actores
y la empresa crea un vínculo muy valioso, y dando certidumbre
permite a quien nos da su entrega y cariño saber que del otro lado
hay alguien a quien le importa.
Hablar del área de Confort es muy importante, es aquí donde todos deberíamos entender que hay que salirnos de nuestra área de
Confort y trabajar todos los días como si estuviéramos en crisis. El
dejar que la costumbre norme nuestro actuar es muy mal consejero, una consecuencia de hacer siempre lo mismo sin cuestionar
nada es caer en la típica «ceguera de taller» que tanto daño hace a
la organización, como a la vida de cada uno de nosotros. El cuestionarse constantemente las cosas no es nada fácil y claro que es
muy cansado, pero para mí es una de las pocas maneras de siempre buscar la Excelencia y ser mejor en lo que haces.
Cuantas veces nos damos cuenta que alguien llegó a su nivel de incompetencia o simplemente no le interesa seguir creciendo y hay
que tomar la decisión de reemplazarlo. A través del tiempo y en
algunos, no en todos los casos, traer talento de fuera de la organización también es bueno, ya que por un lado traen su expertise a la organización, pero también le pisa un poco los callos a aquellos
que podrían sentirse indispensables.
Existe la visión de contratar por valores ya que los skills siempre pueden aprenderse, creo fehacientemente que nunca existe ni
existirá una receta de cocina (sólo para las galletas), y que cada
organización tiene y debe tener, y conocer su ADN.
Cuando hablamos de Liderazgo creo importante también determinar que la firmeza en las decisiones es una línea que los colaboradores aprecian, ya que no tener claro a dónde va la organización
puede crear incertidumbre que se transmite en desviarse del camino. Debemos, como líderes también, entender que si en algún
momento no tenemos clara la decisión el cuestionarse y pedir
ayuda de los colaboradores se vale. Ésta es para mí, una virtud del
líder donde el «empoderar» a tus colaboradores también ayuda a
su crecimiento.
Existe una frase que siempre les digo tanto a mis hijos como a mis
colaboradores: “Un buen nombre llega lejos, pero un mal nombre
llega más lejos”. Así que cuiden siempre su nombre. El forjar un
nombre dentro de la organización, así como una marca, son para
mí elementos valiosísimos que nunca debemos perder de vista.
Voy a compartirles un ejemplo de talento y visión. Hace muchos
años llegó con nosotros un muchacho con muchas ganas de salir adelante, tenía talento, pero sobre todo tenía ganas de salir
adelante y honorabilidad, un valor que como he expresado en la
organización, se privilegia por sobre muchas cosas. Él estudió la
carrera de Cirujano Dentista, trabajando en el Servicio de los Restaurantes se logró pagar la carrera, y una vez que terminaba habló
con quién en aquel entonces era la Directora de Operaciones (mi
esposa), quien con gran visión le cuestionó si su carrera era su
«pasión» porque se le veía un talento maravilloso para el manejo
del personal y las operaciones del negocio. Lo puso a pensar, y después de un tiempo regresó con ella y le dijo: “sabes, lo he pensado mucho y tienes razón, ésta es mi pasión y Garabatos mi casa”.
Hoy, después de muchos años habiendo terminado un programa
de Dirección en el IPADE y siendo el Director de Operaciones del
Grupo, les puedo decir que tomó la decisión correcta y mi esposa
tuvo la mejor visión cuestionándolo y dándole la oportunidad.
Si me preguntaran si hay alguien en quien puedo confiar ciegamente y poner en sus manos la operación del Grupo, sin lugar a
equivocarme sería él.
Las empresas son entes forjadores de valor, pero definitivamente
deben ser forjadoras de seres humanos, de personas en toda la
extensión de la palabra donde el compromiso debe ser de igual
manera tanto con la empresa como con la familia y la sociedad.
Creo fehacientemente que tenemos una corresponsabilidad social
como empresarios y debemos siempre ser empáticos y poner cada
uno de nosotros nuestro granito de arena para hacer de este gran
país, nuestro México, un lugar mejor para nuestros hijos.




