Aaron Porraz Capetillo
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Aaron Porraz Capetillo

Presidente

Grupo Tecno

LA EDUCACIÓN DEL TALENTO DENTRO
DE LA EMPRESA
Hace más de 32 años inicié esta empresa, sin más capital que mi entusiasmo y el deseo de hacer algo diferente para aquellos clientes, que dentro de un gran corporativo atendía y que estaba seguro, podían recibir algo mejor a través mío.

Comencé este sueño con dos amigos que por obvias razones se convirtieron en mis socios desde el inicio y así fuimos avanzando en el tiempo, con altas y bajas, buscando llegar a aquel punto de equilibrio en lo económico, que nos permitiera ir trascendiendo particularmente en nuestra industria, pero con mayor énfasis en nuestro país.

Nuestra idea, al menos así lo entendíamos los tres, aunque abier￾tamente nunca lo platicamos, era tener una empresa de excelencia en lo que hacíamos, aunque no lucráramos lo suficiente. Tener el dinero para pagar los gastos básicos como casa, comida, escuelas y doctores parecía satisfacernos a los 3 y así convivimos armóni￾camente durante 4 años hasta que vino la primera ruptura impor￾tante, mi socio, el más capaz técnicamente de los 3, nos anunciaba su decisión de separarse de la sociedad, su razón: el afán de mi otro socio y el mío por hacer crecer la empresa hacía que tuviéramos que contratar más gente que, desde su particular modo de ver las cosas, provocaría que perdiéramos el concepto original de
la formación de nuestra empresa que era, como ya lo dije, dar un servicio de excelencia, hecho por una empresa de excelencia y los nuevos empleados que entrarían, él decía, no necesariamente pensarán como nosotros y mucho menos ofrecerán el nivel de servicio que nosotros esperamos dar, “su ambición está haciendo que perdamos la esencia de esta empresa” nos dijo.

Yo, amante de las ventas y de las relaciones humanas, no podía entender ese pensamiento retrogrado, lo llamaba yo. ¿Cómo alguien que pretende ayudar a su país, puede tener como estrategia el NO contratar a nadie?, esa respuesta la tuve años después cuando esta empresa creció y viví lo difícil que es el transmitirle a nuestros empleados y colaboradores la razón del ser de nuestro negocio, cada cabeza termina siendo un mundo y ¡¡ah que razón tenía mi socio!!.

Aunque ahora coincido con el porqué de la decisión de aquel socio al retirarse de la empresa, no me arrepiento ni un segundo de las decisiones que en todos estos años he tomado y sobre todo enlo que, a mi personal se refiere, a toda la gente que ha transitado por esta empresa, respecta. Actualmente somos alrededor de 250 colaboradores que hemos logrado hacer de ésta, una da las más grandes en tecnología de México y una de las mejores empresas para trabajar en México.

A través de los años, he aprendido que las empresas no son ni su nombre ni sus activos, la empresa la hace la gente que para ella trabaja. He visto muchas empresas con “empresarios ricos y empresas pobres” que su destino siempre ha sido el mismo; ¡la quiebra!.

Las personas que laboran en cualquier compañía se convierten en el activo más importante de éstas y hay que tejer muy fino con nuestro personal para lograr que todos caminen hacia la misma meta, con esto me refiero a que además de definir como cuerpo directivo o como consejo de administración la visión clara de la empresa, hay que permear esta visión a toda la organización y ésta, se vuelve literalmente la brújula que cada una de nuestra gente debe de tener para avanzar en busca del éxito y sobre todo, del bien común.
Desarrollar a nuestro personal, no ha sido tarea fácil; nosotros entendimos que trasmitirle a cada uno de nuestros empleados información, no lo resolvíamos con la mal llamada (al menos desde nuestro punto de vista) «capacitación».
Darle a una persona, independientemente de la labor que desarrolle dentro de la empresa, información que le ayude a ser mejor en lo que hace, quiero decir con esto que entrenar a un técnico, un médico, un albañil o el oficio o profesión que sea para que lo que hacen lo hagan mejor y más rápido, en nuestra empresa le llamamos adiestramiento. Capacitar es darle a la persona elementos suficientes y necesarios para que ocupe un puesto diferente, y en muchos casos mejor dentro de la organización y estoy hablando de finanzas para no financieros, otro idioma, una maestría o di￾plomado, etc., y todavía hay un término que a nuestro parecer es superior, y éste es: Educación. Educar viene de educir que es lo opuesto a inducir, es decir, sacar lo mejor del ser para que pueda desarrollar habilidades en terrenos más personales como empresa y la familia, como ser un mejor padre, esposo y/o hijo, como ser un mejor ciudadano, etc., es nuestra obligación y lo subrayo, nuestra obligación como líderes de empresa es hacer que nuestros empleados sean mejores hombres y mujeres, mejores personas, mejores trabajadores, mejores padres y mejores ciudadanos.
En fin, este año logramos pasar de ser la empresa número 35 mejor para trabajar en México según la revista Expansión a ser la número 18.
No es tarea fácil y nadie dijo que así lo era, sin embargo, hoy, en nuestra compañía, nos sentimos profundamente orgullosos de pertenecer a esta organización y así lo reflejamos en nuestro trabajo del día a día, en Grupo Tecno vivir nuestra cultura y valores ha hecho que seamos una empresa de talla mundial y donde mucha gente quisiera pertenecer y esto porque la gente es y será primero.


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