Julio Sánchez Rico
Comparte en tus redes sociales

Julio Sánchez Rico

Director General

Indra en México, Centroamérica y el Caribe

EL RETO DE HACER LA TECNOLOGÍA
ACCESIBLE PARA TODOS
Si bien es cierto que en los últimos años las empresas han aumentado el número de empleados con discapacidad en sus lugares de trabajo, lamentablemente una gran parte de este colectivo todavía continúa excluido del mundo laboral. Los entornos inaccesibles y los prejuicios son factores que obstaculizan su acceso a un trabajo digno que les permita ser independientes económicamente. Y es que sólo el 19.1% de las personas con discapacidad considera que sus ingresos son suficientes para cubrir sus necesidades básicas, y de cada 100 personas con discapacidad, 95 viven
y dependen de su familia, según la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (Enadis, 2010).
Conscientes de esta situación, en Indra nos pusimos a trabajar, en materia de Responsabilidad Social Corporativa, en lo que mejor sabemos hacer: innovar a través de la tecnología. Desde hace más de 15 años desarrollamos investigaciones propias y con universidades de prestigio de todo el mundo (Cátedras de Tecnologías Accesibles) con la finalidad de crear soluciones y servicios innova￾dores que faciliten el acceso a la tecnología y la integración social y laboral de personas con discapacidad. Se trata de reducir la llamada «brecha digital» mediante este modelo de colaboración que hace realidad el valor de la diversidad.
Diversos estudios revelan que la contratación de personas con discapacidad contribuye a mejorar el clima laboral y el trabajo en equipo, algo que aumenta la productividad y, por ende, impacta en el negocio, además, por supuesto, de contribuir a la reputación y compromiso social de las compañías. La diversidad es un elemento que definitivamente impulsa la innovación. Si lo pensa￾mos bien, todo son ventajas, pero ¿cuáles son las dificultades a las que se enfrentan estas empresas al tratar de instituir prácticas de inclusión laboral? La falta de herramientas para lograr que estas
personas a las que se quiere dar una oportunidad realicen su trabajo sin obstáculos y no renuncien a su empleo al poco tiempo.
En este sentido, mediante su estrategia de Responsabilidad Social Corporativa, Indra ha desarrollado proyectos tan interesantes como UIKA (significa «acompañar» en Náhuatl), junto con el Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México. Se trata de una herramienta web destinada a personas con discapacidad intelectual y que permite la creación, organización y secuenciación de tareas por parte de un administrador, que suele ser la persona a la que reporta el usuario, quien puede acceder de manera sencilla y en todo momento, a su lista de actividades programadas, consultar la descripción de cada una de ellas y marcarlas como terminadas cuando las realice. Además, la aplicación permite enviar señalesde alarma para avisar al trabajador que debe descansar o que se ha retrasado en alguna de ellas.

Asimismo, tiene un repositorio de documentos y videos que el profesional puede consultar siempre que lo necesite (por ejemplo, un plano del lugar de trabajo o el código de ética de la compañía). La interfaz de la aplicación adapta a las necesidades específicas del usuario, que la puede personalizar junto a su responsable para que se sienta identificado y cómodo con la misma.
También hemos trabajado, junto con la Universidad de Lleida, en España, en el desarrollo de dos softwares complementarios, Headmouse y Virtualkeyboard. Ambas herramientas permiten a usuarios con discapacidad motriz, concretamente tetraplejia, utilizar una computadora con los movimientos de la cabeza, para mover el mouse, y activar el clic y doble clic únicamente abriendo y cerran￾do los ojos o la boca. El Virtualkeyboard, que aparece en pantalla, cuenta además con un sistema predictivo para facilitar la escritu￾ra y se puede utilizar en cinco idiomas: castellano, catalán, inglés, francés e italiano. Con estas herramientas, totalmente gratuitas y que se pueden descargar en www.tecnologiasaccesibles.com, el usuario puede utilizar la computadora para cualquier actividad: navegar por internet, escribir textos, postear en redes sociales, y, por tanto, integrarse social y laboralmente, que es el objetivo final.
Es una realidad que el colectivo de las personas con discapacidad conforma uno de los grupos más marginados de la sociedad. Los más de 1,000 millones de individuos que a nivel mundial pre￾sentan esta situación, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), obtienen los peores resultados sanitarios, las calificaciones académicas más bajas, participan menos en la economía y registran tasas de pobreza mucho más altas que el resto de las
personas.
Si tomamos en cuenta que hoy en día la discapacidad se considera una cuestión de derechos humanos, es responsabilidad de todos ponernos manos a la obra y hacer posible que esta realidad cambie. Los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, las empresas privadas, los profesionales, así como las personas con discapacidad y sus familias debemos trabajar unidos con la firme convicción firme de lograr una inclusión social y laboral real. Nuestro principal reto como compañía: trabajar para que la tecnología sea accesible para todos.


Comparte en tus redes sociales

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *