Enrique Alonso Zúñiga
Director General
Sacyr Construcción México
INFRAESTRUCTURAS, INNOVAR COMO MODELO DE FUTURO
El sector de las infraestructuras se ha visto influenciado históricamente de una manera muy notable por las alteraciones en la situación económica de los países, fuertemente afectado por los recortes en el gasto, siempre ha servido de fusible a los gobiernos para el control de déficit de las cuentas públicas. Las inversiones privadas, al son de lo que marca la situación económica de cada país, han huido por lo general a otros puntos de mayor interés.
La experiencia de las compañías españolas en este sentido está muy reciente. El recorte de inversión pública en infraestructuras en España, en una crisis del sector iniciada en el 2008, no conocida anteriormente por su magnitud y duración, y donde, a pesar de las pequeñas muestras de recuperación de la economía nacional, los niveles de inversión difícilmente volverán a ser lo que fueron.
La frenada en España ha sido casi en seco. Como consecuencia, la desaparición de un gran número de empresas, constructoras, proveedores de servicios y materiales, fuertes desvinculaciones de las nutridas plantillas formadas al amparo de las grandes inversiones públicas… profesionales , en un alto porcentaje, con muy alta capacidad de trabajo y formación técnica , que se han visto en la necesidad de cambiar de ámbito o de actividad.
La situación actual de México en cuanto al desarrollo de inversiones públicas en infraestructuras se encuentra también afectada por la coyuntura económica del país. Salvo claras excepciones, como el desarrollo del Nuevo Aeropuerto de Ciudad de México, se aprecian con claridad los recortes del gasto. El alto potencial del país se encuentra lastrado actualmente por problemas como el escenario económico mundial, la volatilidad del peso, el bajo precio del petróleo, los problemas sociales… Dependencias, algunas de ellas, que ya no son tan marcadas como en el pasado, y de las que
seguro el país se desprenderá a futuro. Queda mucho por hacer en un país tan extenso y con gran proyección de desarrollo en temas clave como la energía, el turismo, las infraestructuras de transporte, la gestión de los recursos hídricos… cuestiones que convierten a mi juicio a México en un atractivo país para la inversión.
La realidad que se vive a nivel macroeconómico en el resto del mundo no es muy distinta de lo que pueda ocurrir en México o España, se suman las economías basadas en el petróleo, muchas de las cuales habían iniciado fuertes inversiones en nuevas infraestructuras y que ahora se están viendo afectadas por los recortes en el gasto.
El sector, tan vulnerable a los vaivenes económicos, necesita de una nueva manera de encarar y orientar los negocios. Además se suman otros factores, los modelos que regulan la gestión de los proyectos se endurecen, se incrementa la participación de la
financiación privada en sustitución de los recursos gubernamentales, y la capacidad de gestión para mejorar la utilidad en la operación de los contratos se limita.
El mundo, inmerso en un proceso de globalización, cambia de forma vertiginosa. Los recursos, materiales y las técnicas de construcción se han exportado. Muchas de las cualidades que hacen especiales a las empresas, y las ayudan a crecer, ya no son las mismas que antes, no valen las fórmulas del pasado, o te adelantas o te adelantan, y si te paras a mirar, te quedas fuera de la carrera.
Una consecuencia importante de los nuevos tiempos, ante la necesidad de búsqueda de cartera en nuevos mercados, ha sido la internacionalización de las empresas del sector. En general, por la experiencia propia, y por las conversaciones que con muchos colegas he compartido sobre el asunto, las andaduras de las empresas que inician su actividad en nuevos países no es sencilla, no ajena a dificultades por las diferencias culturales y las circunstancias propias de cada país. A pesar de ello, es clara la apuesta de muchas de las grandes compañías internacionales de la construcción, decididas a potenciar su actividad en zonas donde la inversión en infraestructuras muestra un escenario de crecimiento o se mantiene en niveles atractivos. Hoy día el mundo representa en un contexto común, un gran mercado para el sector, donde si no se cuenta con una alta capacidad competitiva no se tiene cabida.
Buscando esta cualidad primordial para hacer negocios en este panorama, muchas empresas invierten hoy en día con fuerza en la innovación. La construcción ha sido siempre un sector muy inmovilista, con gran resistencia al cambio, otros sectores más recientes se reinventan continuamente para afrontar los cambios y encarar el futuro.
De ahí la necesidad cada vez más importante que, en mi opinión, deben tener las empresas de contar en sus equipos con nuevos perfiles. Parece que habitualmente las personas más imaginativas y abiertas de mente encajaban en otros sectores, como el arte, tecnologías de la industria electromecánica, telecomunicaciones, servicios…
El desarrollo de la innovación supone la búsqueda de soluciones más eficaces, capaces de reducir los costos de producción, mejorar la calidad, la seguridad, hacer eficientes los procesos, todo redunda en la mejora del producto final, en definitiva, en una ganancia de competitividad, un elemento diferencial básico para jugar en este sector hoy día.
También es muy notable en este sentido la entrada de las nuevas tecnologías al mundo de las infraestructuras, supone la incorporación de nuevos perfiles profesionales a las estructuras de las empresas del sector, tecnologías que ayudan en el diseño y seguimiento de los proyectos, control de costes, reporte…
La innovación puede potenciar de forma definitiva a las compañías a encontrar, no sólo soporte en el desarrollo de nuevos materiales, técnicas o diseños, sino nuevas vías en su desarrollo de negocio, como son, por ejemplo, las iniciativas privadas que resuelvan las necesidades de las administraciones para el cumplimiento de sus objetivos de gobierno. También en la estrategia financiera, cuestión clave hoy día para lo que supone la gestión de caja de las empresas, plataforma para nuevos proyectos, y fundamental en un sector que ha futuro pasará eminentemente en
muchos países por las inversiones privadas y las colaboraciones público-privadas.
Las políticas de RRHH en las empresas del sector de las infraestructuras se deben orientar cada vez más a encontrar este talento entre sus candidatos, a fomentarlo entre sus plantillas, y, los directivos y responsables de los proyectos, a incorporar estos perfiles en sus equipos.
Sin duda, en un sector por tradición inmovilista, la forma de integrarlo no resulta sencilla, ya que en mi opinión no se debería tratar de un departamento más que colabora con el resto, sino más bien, una nueva cultura empresarial que afecte a toda la estructura de una compañía.
Es más, ésta debería ser una demanda primordial para un negocio donde, por lo general, no existen patrones, cada proyecto se adapta a una realidad física distinta, una orografía, una climatología…
limitado por la necesidad de materias primas y recursos que en muchas ocasiones no se encuentran en la zona, en un mundo de ingeniería donde la palabra «ingenio» tiene mucho que ver con innovar.
Una muestra clara es el desarrollo y ejecución del proyecto del Tercer Juego de Esclusas del Canal de Panamá liderado por Sacyr.
Un concurso tipo Design&Build, en el que la innovación en el desarrollo de soluciones ha conseguido, por ejemplo, sustanciales incrementos en los ingresos previstos del cliente. La tecnología empleada en las compuertas ha ampliado la capacidad de paso de barcos post-Panamá a un buque más por día, estimando una tarifa media de 800.000 USD/buque, los ingresos extras suponen 292 mill.UDS/año, en un proyecto diseñado para una vida útil de 100 años… De la misma forma, por el lado de los costes de explotación, el sistema de balsas laterales de regulación diseñado, consigue reutilizar un 60% del agua necesaria para cada operación, lo que supone un importante ahorro.
Sin duda, existe un alto potencial de desarrollo de cara al futuro en el mundo de las infraestructuras y un interesante camino por recorrer en este sentido.
Mi más sincero agradecimiento a las personas que con su iniciativa me han dado la oportunidad de formar parte de este libro, que también tiene mucho que ver con innovar.




